buscando salida

Cuando despertó la noche ya había tomado el relevo al día, las manos mesaron el cabello, como si también necesitara de desperezarse, y un trago de bourbon alertó al resto del cuerpo de lo que estaba por llegar. Fue al cuarto de baño para mojar su cara, el calor estaba cada vez más presente, y la ausencia de la más mínima brisa, hacía que el bochorno quedase suspendido allá dónde uno quisiera ir. La ventana abierta no era remedio, y la cerró, corriendo las cortinas también. No quería que nadie, desde afuera, pudiera ver lo que sucedía entre aquellas cuatro paredes. Repasó las formas del revólver, unas curvas, y aristas, que conocía a la perfección, pero que no dejaba de memorizar cuando sabía que la vida dependía de la voz de aquélla amiga, con cíclope mirada negra. Recibió la visita de la filosofía que habita las situaciones límite, y pensó que podría llegar a ser una de esas hojas secas que viajan montadas en el viento de otoño, aunque supo de inmediato que su estación de destino era el final de una vía muerta.
El sonido de los pasos subiendo por la escalera fue el exilio de aquellos pensamientos, la mano dejó de acariciar el acero finiquito, y se dispuso en letal comunión, con las formas de las que ahora era lecho. Vio sombras a través de la rendija que separaba el suelo, del borde inferior de la puerta, eran dos, situadas una a cada lado, de aquella salida que cada vez era más una entrada a lo definitivo.
Tres manzanas más allá, un niño jugaba a ladrones y policías, antes de irse a dormir...
© pokit in a pocket ch.a.d.t. Buscando salida
4 comentarios
pokito -
salud
Jaime -
Gracias
pokito -
salud
white -
Me gusta tu prosa descarnada.
Besitos.