
pokit in a pocketdiario de un inadaptao
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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2005. Resumen
d.n.i.Soy el primer gran inadaptado de la historia. No encuentro mi sitio en ningún lugar; ni en el club de golf, ni en los estercoleros de los extrarradios de la ciudad. Nunca digo la palabra apropiada, más bien todo lo contrario, y suelo opinar inopinadamente cuando todo invita a callar. Tengo unos bolsillos rotos en los que me cabe el tiempo justo de cada día, por eso nunca llevo reloj, porque voy sacando el tiempo necesario con las manos. Unas veces sólo saco segundos, otras veces horas, y cuando no me gusta el color de las noches, entonces saco tiempo gastado, y me duermo en él. pokit in a pocket 13/01/2005 13:01 Enlace permanente. Hay 9 comentarios. ella y él Ella permanecía inmóvil en la memoria.Él llevaba años esperándola en aquella habitación del hotel. Ella confundió el sentido del tiempo bebiendo la noche en los besos del bar. Él hipotecó el significado de la cordura para pagar el alquiler un mes más. Ella se vestía con la desnudez franca de quien se sabe vestida de piel. Él se desnudaba con la ausencia de una blusa desabrochada. Ella quiso despegar las etiquetas de la vida. Él no soportó el llegar a tener que soportar. Ella quiso creer en la trilogía del dúo, y no pudo. Él parafraseó a las tardes sin lluvia, y se mojó. Ella volvió a la inmovilidad de la memoria. Y él se hizo mueble en un cuarto de hotel. © pokit in a pocket 2002 “ella y él” 16/01/2005 07:43 Enlace permanente. Tema: Hay 5 comentarios. distrito nirvana 2424 vive de la edad arqueada del aireen combustión curvo blanquecino buscando la Inmolación prometida cuando las palabras significaron ser Palabra cuando el Sol aún era indiviso languidece el tiempo primigenio surcando el semblante de la velocidad breve desdibujado tras la cortina de calor que declara el infierno contra el cielo ahora queda la distancia prohibida de las quejas la Plenitud de la Masa Negra que esconde la ausencia de lo absoluto Andrómeda retorció su dolor hace millones de años antes de morir cuesta creer que existieron las noches alguna vez © pokit in a pocket/ch.a.d.t. "distrito nirvana 2424" Parnaso volumen 3. Especial ciencia ficción, fantasía y terror 18/01/2005 10:52 Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar. pensando en offCon ella podría ser que el último trago se secase en la boca, pero nunca ocurrió que su sudor no se mojase del mío, ni que los días no se alargaran caminándola por las afueras. © pokit in a pocket 2004. “pensando en off” 18/01/2005 17:15 Enlace permanente. Hay 4 comentarios. intención Podría buscar unabrújula perdida en el Rastro, para evitar doblar las esquinas que doblan los desencuentros. O pedir un lamento por bulerías, para cuando se olvida que de risa también se muere, pero menos. Podría desvirgar a la Cibeles de su tiempo de piedra mojada, y atasco de insulto y claxon. Sería posible amar gratis con el mundo por Montera, y dejar que luego el amor llegue hasta el Desengaño cerrado de su puerta en el Sol. Podría estafar a los banqueros ricos, encarcelar a los jueces en sus jurisprudencias, o excomulgar al Capo Romano. Podría tantas cosas, pero sólo se me ocurre camelarte bajo la noche, hasta apagar las estrellas con los suspiros que se inventan, pensando, las caderas. © pokit in a pocket 2004 “Intención” 18/01/2005 22:56 Enlace permanente. Hay 4 comentarios. cuerdas En el límite de uno de sus desvaríos provocados por la mezcla de alcohol y drogas, creyó ver lo que se esconde en los universos que desechamos con el simple acto de la elección; “ante dos puertas, al entrar por una, estamos exiliando el universo que se abre a la otra”, repetía siempre, y siempre con el énfasis del loco que roza la cordura.Era una persona que no llevaba puesto el traje de su talla, le venían grandes los tiempos que vivía, grande el suelo que pisaba, pero pequeño el aire que requerían sus vuelos de vuelta e ida. Personalizaba el desdén por lo cotidianamente diario, y no era por religión, ni tan siquiera por vecindad, era por motivos íntimos que no dejaba a la vista de los demás. Sus trabajos eran los trabajos que se evitan hasta en los tiempos en los que el paro encharca el suelo, más duro aún, del primer mundo que se cree la falacia de ser primer mundo. Había trabajado como taxista nocturno, cuando el toque de queda se imponía a partir de las seis de la tarde, y nadie podía salir de sus casas hasta la mañana siguiente. Fue vendedor ambulante de planes de futuro incierto, principalmente para quién los compraba, y hasta trabajó como marido, y digo bien cuando digo marido. Se casó con una mujer africana para facilitar su ciudadanía europea, aunque de aquel “amor” sólo nacieron seis mil euros como pago al amor que se ama por el nacionalismo sin banderas. En una borrachera memorable decidió, ante testigos igual de borrachos, abandonar la idea de trabajar por dinero, quería trabajar por afición a la ética del trabajo en sí. Para ello se preparó en los escabrosos gimnasios de los suburbios del bulbo raquídeo, en el plano inconsciente del ánimo por hacer las cosas bien, y comenzó a hablar en un correctísimo alemán. Pasaron los días, y no encontró razón para aquella búsqueda bizantina, y desistió. Tuvo años en los que decidió enamorarse de la fatalidad, y esa fatalidad se llamaba, en un salto mortal más de los sublime, Esperanza. Era una paradoja que una mujer que podría ser declarada como zona catastrófica, se llamase así, Esperanza. Con ella de mujer, y sin ella como fondo de todo, conoció que el amor más amante es el que permite mirar hacia otro lado cuando el dolor duele sólo con mirarlo. Los hospitales, las comisarías, las oficinas de personas con objetos perdidos, eran lugares de peregrinación casi diaria en una religión que veneraba el suicidio de la razón. El idilio terminó dormido, eternamente arropado bajo una sobredosis de necesidad por poder soñar antes de morir. Estaba claro que no eran buenos tiempos para la lírica de los tiempos... Tras Esperanza, por fuerza, llego el abandono por todo, y de todo lo que no era el alimento que proporcionaba el hambre a la vida. Sus días se fueron acortando, como si sus mañanas fuesen más invierno, y encontró en los bolsillos de la memoria las pelusas de los momentos que dejó por vivir en la imposibilidad del ayer. Ahora se empeña en soñar que un día conoció los besos que creyó suyos... © pokit in a pocket 2004. “cuerdas” 19/01/2005 00:20 Enlace permanente. Hay 2 comentarios. única función Se encontraban, en el escenario, cuando la función se perdía por la oscuridad de los decorados que llevaban hasta el paseo del río.La razón no fue motivo de debate, no había nada razonablemente estable en aquel baile entre la lógica y la piel. La sensación de vértigo se pavoneaba, de dulce a salada, por el “sí” indecoroso, y el “no”, aburridamente rutinario. Asomando el brillo lo justo, y escondiéndolo, inmediato, en el bolsillo del atrevimiento a medias. En el patio de butacas el mundo era un lugar de paso hacia alguna parte, y el foso de músicos protegía del color del hastío a esa tierra que no se escribiría, jamás, en un mapa. Eran exiliados por motivos obvios, refugiados anímicos, perseguidos por regímenes de iglesia, de sociedad y costumbre, confesos de soñar para no cerrar antes de tiempo por defunción. El telón permanecía en alto, solemnemente aterciopelado en rojo y oro. El guión se iba escribiendo con los pequeños recuerdos cómplices. También con los reproches costosos de cerrar, y que no denotaban mucho dolor (aunque tampoco la ausencia de él), si acaso, curiosidad hacia aquella especie de prohibición. Las frases eran frases temiblemente indecisas, que aún estaban por decir, y la piel no quería entender de discursos por miedo a volver a vestir un cuerpo lleno de vacío. En una vida que se emborronaba con la moral, y con la doctrina de los que nunca sufrieron, aquellas tablas eran el único lugar donde la posibilidad de quebrar a la suerte, donde escenificar todo ese silencio que ya era un clamor, se mostraba más real. Vestidos con la desconocida inquietud que tienen los que se conocieron a conciencia, se desnudaron del lastre sumador de prejuicios, y actuaron a espaldas de sus propias vidas conocidas. Sus ropas, tal vez, eran estrafalarias, pero tan vestidas, como desnudos de joyas eran los aplausos amables que cantaba el gallinero. -“Y ahora, ya ves, me dedico a torcer los caminos perdidos. A sembrar el comienzo del final, que no siempre pudo ser feliz, pero que siguió bebiendo de mi café cada mañana-” Era la frase que daba pie a la siguiente... y la siguiente tropezó con el recuerdo de la respiración enfrentada en la que se encontraron tantas veces, cayendo sobre los poros de aquel preciso instante. No pensaron en que deberían pensar, y representaron en una única función, todas las que la vida les dejó a deber hasta morir por insolventes. Mientras, se reflejaban por última vez en los charcos que mojaron sus pies hasta ayer. © pokit in a pocket 2004 "única función" 19/01/2005 20:35 Enlace permanente. Hay 4 comentarios. reincidencia El aire corre, por el sol de la habitación,levantando del suelo la sonrisas posadas en unos labios que se muerden los besos. Tramposas, las horas se aceleran vacías de dos segundos que le dan la espalda al escenario redondo donde se mata a tiempo, el tiempo dividido en dos. Sé que podría entender el idioma que se habla mirando a los ojos, o que podrían ser rojos los días grises dispersos en el bucle del almanaque marfil. Conozco la humedad del oráculo disidente, el frío de las celdas que encarcelan el hambre y el derecho a un mañana desayunado poro a poro, y saliva con saliva, en la piel de la piel. © pokit in a pocket 2004 "reincidencia" 21/01/2005 10:36 Enlace permanente. Hay 10 comentarios. siéntate a hablar siéntate a hablar conmigo de algo sencillo sin pretensiones en academia y existencia sentémonos a charlar de la película de ayer hasta el guión en nuestra versión original espera el momento en el que roce tu piel con un movimiento queridamente sin querer que el intento doble el valor del tacto nuevo y lo haga necesario en la duda de una respuesta mira las mismas ventanas que yo miro muéstrame las que tú asomas veremos jardines que no se plantaron en otro lugar que no fuera aquí o allí siempre frente a mi banco a nuestro banco un banco en el que vemos la luz de las noches en el que hablamos de problemas con solución en el que robo algún beso a tus enfados consentidos donde una mano y otra son un seguro de vida este banco sienta cuentos de tierras sin nombre viajeros que / sin moverse / llegaron a todos los bordes esperas que nunca se cerraron con las llegadas antes de tiempo ilusiones que son raíz de nuevas ilusiones por llegar si paseas / y pasas por él / siéntate a mi lado vive las horas del día que sin los dos no se recuerdan duerme las noches que no podrán olvidarse cerrando los ojos cuéntame en silencio los gritos grítame el silencio de un cuento... © pokit in a pocket 2002 "siéntate a hablar" 22/01/2005 09:19 Enlace permanente. Hay 8 comentarios. anatosuya Si pudiera, sería el botón que desabrocha la faldade las noches que pierden el tren, hasta mañana. Engañaría a la verdad, que madruga su desfachatez, despertándome junto a la utopía desnuda de unos labios que dejaron de ser besos, hace apenas un rato. Si pudiera, sería el silencio que acompaña cuando sólo quieres silencio, y la soledad es un grito. Callaría las bocas amables que restan dolor al dolor, las que obligan a respirar cuando el aire duele, las que entre los huesos siguen buscando carne. Si pudiera, sería la noche que salta las reglas dictadas antes de saber vivir, a tientas. Cambiaría las calles de sitio y las horas de tiempo, para poder llegar exacto, fuera del mapa, donde se pintan las fronteras de todos los cuerpos. Si pudiera, sería la madrugada despierta con el sexo que sueña el sueño de la cama, justo al lado del sol. Achicaría el espacio en dos metros por dentro infinitos, bajaría el suelo de los tiempos hasta llegar a los pies, para balancear un universo de cuerdas, y paralelo, que no deja de ser... © pokit in a pocket 2004 “anatosuya” 22/01/2005 11:23 Enlace permanente. Hay 12 comentarios. de niño De niño, cuando era bajito con motivo, pensaba que las señoras que veía sentadas en la puerta de sus casas, ampliando la sala hasta el mismo borde de la acera, eran brujas que odiaban los balones. También me hacía preguntas, y lo que es peor, las hacía en voz alta:-“Si el viento empuja a la gente cuando va por la calle, ¿quién empuja al viento para que corra tanto.” “¿Cómo es posible que, siendo la Tierra redonda, la gente de la mitad sur no se caiga al cielo?” Luego descubrí que las señoras, y las sillas desde las que escrutaban la vía, estaban allí porque necesitaban ver caras que no apareciesen en las fotografías que adornaban las mesas, y las vitrinas, del otro lado de la puerta donde se sentaban. También descubrí que el viento huracanado más fuerte puede nacer del aleteo de una mariposa en la otra parte del globo terráqueo. La levedad de la tragedia en la belleza de su génesis, y la desolación que queda tras su vida, llegó vestida de la urgencia con que sólo se muestra la ley de la gravedad. Una vez que pude asociar que la sangre no se bajaba a la cabeza de cada antípoda mío, pude respirar más tranquilo, dentro de la ignorancia de ser yo mismo el suyo particular. Ya no hay sillas en la calle, y las señoras se apergaminan en la oscuridad de alguna parte. Allá se cierran donde no hay ni balones, ni combas volteando una canción, sólo los rostros de las fotografías que tanto necesitaban dejar de ver. El viento aprende su desconsideración, de la que nosotros tenemos hacia su alma, y nos maltrata en la justa venganza de los justos. La gravedad es más grave que nunca, y la sangre cubre las cabezas, las voces, de los que habitan en los limbos de la historia. Enciéndeme un cigarrillo, y pensemos que aún queda la noche, que aún no hay un guión para dos espaldas mirándose, frente a frente. © pokit in a pocket 2002 "de niño" 26/01/2005 17:06 Enlace permanente. Hay 5 comentarios. frío Hace sol y frío, ahora que hemos hecho un equipo de fútbol, va, y llega el viento helado cargado de norte. No ha llamado a la puerta, ni tan siquiera ha escrito diciendo que venía, se ha colado por una esquina del mapa que sale en la tele. Como hace tanto frío, apenas hay niños jugando en las calles. Como hace tanto frío, el suelo se aburre porque no le pisan las risas esas que chillan entre balón y comba. A mí me gusta el frío, pero el frío de cuando nieva, que es un frío más blanco, y más divertido...© pokit in a pocket "frío" 28/01/2005 04:01 Enlace permanente. Hay 10 comentarios. churretes Hoy es un día especial, y no sólo por ser domingo, hoy es especial porque viene Churretes, mi mejor amiga que tengo, de todas las niñas del mundo. Bueno, al menos de las que yo conozco, porque el mundo entero no me lo he visto casi nunca, y con lo grande que es, me imagino que habrá más mejores amigas por ahí, pero serán de otros, porque la mía es Churretes...Churretes es muy guapa, pero también es vergonzosa, por eso no se lava la cara, ni se quita el chupete. Tiene mucho genio también, pero porque como es pequeña, pero mucho, pues se meten con ella pensado que no va a decir nada. Y Churretes no dice nada, pero pega unas patadas en las espinillas que no se deben olvidar en mucho tiempo. Churretes tiene los ojos que más ven, y también los que más cuentan, por eso no necesita hablar. Hoy es domingo, y es fiesta y Churretes, las dos cosas juntas, por eso me gusta que sea domingo. © pokit in a pocket “churretes” 30/01/2005 05:27 Enlace permanente. Hay 11 comentarios. |
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